Prefieren no hablar del hecho. Afirman que confían en que la Justicia realizará todo lo que corresponda para condenar al responsable. Sus energías están puestas en la recuperación de Tomás, el adolescente de 16 años que recibió un tiro en la espalda en una fiesta el sábado a la madrugada, y por el cual hoy no puede caminar.
Según el relato policial, en una vivienda ubicada en Santa Fe y Esquiú, al noroeste de la ciudad, se llevó adelante una fiesta de cumpleaños. El hijo del dueño de casa organizó el evento, porque uno de sus amigos cumplía 18 años. Entre los invitados, se encontraba Tomás.
Pasadas las 4, un grupo de jóvenes, que en su mayoría se movilizaban en motocicletas, quiso ingresar a la vivienda, pensando que se trataba de un after. Al negárseles el paso, comenzaron a producirse disturbios, hasta que el dueño de casa, Rubén Marcelo Camisay, salió con un arma y realizó cuatro disparos para disipar a los "colados". Una de las balas hirió a Tomás en la espalda.
Una carta
Un tío del menor herido envió una carta a LA GACETA, a través de la cual habló de la problemática de poseer armas en las viviendas. "Sobre la autoría y la intención de lesionar gravemente, matar o no, juzgará la Justicia, y confiemos en que se respetarán las leyes vigentes (con eso alcanza)", escribió Flavio Montanari.
El hombre se explayó en la misiva sobre la posesión del arma. "Si en la casa del sospechoso, no hubiera habido un arma, ahora no estaríamos lamentando esta tragedia irreparable. Además, si en las casas de las clases medias argentinas no hubiera armas, los delincuentes perderían su principal fuente de suministro de armas", manifestó el hombre.
Cuando Camisay fue detenido por la Policía el domingo a las 11, de la casa secuestraron dos armas de fuego: una escopeta calibre 12/70 y un revólver calibre 32 largo, ambas con sus respectivos recibos de compra y una autorización del Repar (Registro Provincial de Armas) para la tenencia del revólver.
De acuerdo a estadísticas oficiales en Argentina, el 60% de las armas de fuego registradas se encuentran en manos de particulares. Las estadísticas del Registro Nacional de las Personas (Renar), indican que hay 1.294.822 armas registradas.
En los últimos años, el gobierno nacional lanzó el Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego, lo que posibilitó la entrega de los particulares de 149.789 armas de fuego.
Camisay se encuentra detenido en la Dirección General de Investigaciones. El lunes declaró ante la fiscala Adriana Giannoni, y negó la acusación. Por su parte, el estado de salud de Tomás es grave, y según comentaron fuentes del hospital Padilla, deberá someterse a una larga rehabilitación.
"Para el que le disparó a mi sobrino (sea quien fuere, eso lo decidirá la Justicia): dispararle a alguien por la espalda, solía ser, hasta en las guerras, un acto de cobardía. Dispararle a un chico de 16 años, desarmado, por la espalda, ¿qué tipo de acto sería?", finalizó Montanari.